Cómo la homeopatía puede ayudarte a sobrellevar la Espondilitis Anquilosante

ESPONDILITIS ANQUILOSANTE

No hace falta explicar a un paciente que sufre espondilitis anquilosante lo que es, ya que en los problemas de salud potencialmente graves y crónicos los pacientes se preocupan de informarse exhaustivamente. Pero para que lo entiendan los lectores ajenos a ello:

espondilos son vértebras

itis es inflamación

anquilosante es que produce bloqueo o rigidez

Es decir, inflamación de las vértebras que conduce a la pérdida de movilidad de las mismas.

Suele afectar primero a las articulaciones de la parte baja de la columna, y las vértebras pueden llegar a fusionarse incrementando la rigidez y produciendo alteraciones en la postura. A veces afectan también a otras articulaciones, e incluso a otros tejidos como los del ojo. Y suele asociarse a otras afecciones que tienen también relación con el sistema inmune, como la psoriasis, la enfermedad inflamatoria intestinal (colitis ulcerosa, Crohn) y la inflamación ocular crónica.

A los que lo padecéis no os parecerá una explicación justa, porque no refleja vuestra realidad. No habla del sufrimiento físico y psicológico que se produce cuando, mes a mes, uno tiene cada vez más dolor en la parte baja de la espalda y es consciente de que el problema ira progresando con los años. Cuando uno se mueve cada vez con mayor dificultad y eso empieza a limitar algunos aspectos de su vida: ya no puedes jugar igual con tus hijos o tus nietos, por poner un ejemplo, y tampoco se duerme igual ni el sueño es igual de reparador.

Claro que se puede tratar, para eso disponemos de antiinflamatorios, y cuando el problema progresa recurrimos a los corticoides y a otros fármacos que modulan el sistema inmunológico. Lo que pasa es que estos fármacos tienen efectos secundarios que no todos los pacientes toleran igual. Por eso, muchos de ellos recurren a la medicina complementaria (“integrativa” en la medida que se combina con la convencional) y en concreto a la homeopatía.[1] [2]

Quizás han leído un artículo como éste, o quizás han conocido resultados de investigación como uno que informa de que los pacientes tratados por médicos homeópatas recurren a los antiinflamatorios la mitad que los demás: un 46% menos según un estudio publicado en 2012 y realizado con 1153 pacientes que sufrían dolor muscular y articular, agudo o crónico[3]

¿Qué puede esperar un paciente que acude a la consulta del médico homeópata?

Además de las recomendaciones habituales, y por ejemplo el ejercicio físico es fundamental para mejorar tanto el dolor como la movilidad, podemos actuar sobre algunos tejidos para mejorar su capacidad de respuesta, por ejemplo de los ligamentos y su flexibilidad, o de las articulaciones y la cápsula que las envuelve, cuya afectación produce esa rigidez característica que mejora con el movimiento suave y el calor [4]

En la consulta no deberíamos olvidar abordar los aspectos emocionales o psicológicos, para lo que también la homeopatía es útil, porque tienen impacto en la calidad de vida del paciente e incluso en la evolución de su problema. La elección de los medicamentos dependerá si el paciente presenta más agitación o tristeza, de si está agotado física y emocionalmente, y otras emociones que impregnan nuestra vida y la afectan profundamente como la rabia o la culpa.

Un médico especialista en homeopatía además busca el abordaje integral u holístico: descubre un perfil en el paciente, que pone en relación sus diferentes problemas de salud, su constitución y la forma particular en la que experimenta los síntomas (no todo el mundo tiene los mismos síntomas de la misma manera). Con ese perfil establecido (y atento a posibles cambios en su evolución), encuentra el medicamento que se ajusta mejor de modo que mejore el bienestar global y contribuya a cambiar la forma en la que el sistema inmune está reaccionando y devolverle el equilibrio[5] y, lógicamente, esto puede potencialmente impactar también sobre la evolución de la espondilitis y la severidad de los síntomas.

 

[1] Chandrashekara S, Anilkumar T, Jamuna S. Complementary and alternative drug therapy in arthritis. J Assoc Physicians India. 2002 Feb;50:225-7

2Curda B, Luxl M, Glauninger P, Falkenbach A. [Use of conventional and unconventional therapies among patients with ankylosing spondylitis]. Forsch Komplementarmed Klass Naturheilkd. 2000 Apr;7(2):85-8

[3] Rossignol M, Begaud B, Engel P; EPI3-LA-SER group. Impact of physician preferences for homeopathic or conventional medicines on patients with musculoskeletal disorders: results from the EPI3-MSD cohort. Pharmacoepidemiol Drug Saf. 2012 Oct;21(10):1093-101

4 D. Demarque – J. Jouanny – B. Poitevin – Y. Saint – Jean. Farmacología y Materia Médica Homeopática. CEDH, 2010

5 Bellavite P, Marzotto M, Chirumbolo S, Conforti A. Advances in homeopathy and immunology: a review of clinical research. Front Biosci (Schol Ed). 2011 Jun 1;3:1363-89

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